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ANIVERSARIO DE LA FUNDACIÓN
DE LA
PARROQUIA "JESÚS DIVINO OBRERO" (1964-1989) |
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HACE 25 AÑOS...........
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En este momento que nos ha tocado vivir, en el que acontecimientos verdaderamente transcendentales se suceden cada día, reclamando nuestra atención, la celebración de un aniversario, visto desde fuera, no pasa de ser un suceso irrelevante. Pero los hechos que afectan de manera directa al entorno familiar, parroquial o social de la persona, adquieren una profunda significación y una gran importancia, por muy pequeño que sea el marco en el que acontecen. Y éste es nuestro caso. Para nosotros los feligreses de la parroquia de Jesús Divino Obrero, la celebración de las bodas de plata de nuestra joven parroquia es un acontecimiento que reactiva y reaviva 25 años de esta corta y vital historia familiar. Una historia que entre luces y sombras, entre victorias y derrotas, entre alegrías y dolores ha intentado hacer presente la Iglesia de Dios, en esta pequeña parcela de la Diócesis que es nuestra parroquia. Y por esto, a un grupo de feligreses, que, desde la primera hora del amanecer parroquial, han estado comprometidos en tareas ininterrumpidas de acción y ayuda comunitaria y a un servidor, que, como párroco asumió, desde el primer momento, la responsabilidad del pastor, nos ha parecido oportuno y gratificante recordar los orígenes de la parroquia y los momentos más importantes que hemos vivido juntos en estos 25 años. A los que habéis permanecido con nosotros desde aquella fecha memorable de 1964, los recuerdos se os agolparán como experiencias de tiempos presentes. Y a los que llegasteis después, conoceréis los anales que con nuestras vidas escribimos desde el principio. Además estamos seguros, que con la celebración solemne de esta efemérides contribuimos a hacer comunidad, que fue nuestro y es ahora el objetivo prioritario de la Diócesis. Dedicamos estas líneas a todos los que han hecho posible esta realidad parroquial de Jesús Divino Obrero:
A todos os convoco, con la misma viva ilusión de aquel 15 de Septiembre de 1963, en que oficié mi primera misa en el templo, a celebrar nuestras BODAS DE PLATA PARROQUIALES, como símbolo de unidad y caridad en torno a nuestro Templo. Vuestro Párroco
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FUNDACIÓN
DE LA PARROQUIA
"JESÚS DIVINO OBRERO"
| La parroquia de Jesús
Divino Obrero emergió del mismo corazón del Barrio de EL EJIDO.
El Barrio de El Ejido comprende una extensión de algo más de medio kilómetro cuadrado, que en la actualidad está cruzado por cerca de cuarenta calles. Alberga una población de 13.000 habitantes. Se encuentra situado en la parte Este de la Ciudad de León, entre las calles "Miguel Zaera" y "Granja Agropecuaria" por el lado Norte; "Reino de León" y "Alcalde Miguel Castaño" por el Sur; la "Avenida Real" y "Prados" por detrás de la calle "Pendón de Baeza" (hoy Polígono 10) al Este; y al Oeste por la calle "Juan XXIII" y "San Juan". Históricamente tomó su nombre de la palabra "ejido" equivalente a campos sin cultivar, a las afueras de la Ciudad. Y efectivamente, los que conocimos este campo, que sí estaba cultivado, hace cincuenta años, lo formaban regueros, huertas y tierras de labranza, que comenzaban cabe la desaparecida Iglesia de San Salvador de Nido. Pequeñas y viejas casas estaban diseminadas por este medio kilómetro de tierras fecundas y feraces. Casas de planta baja, tipo rural, que aún, hoy en día, permanecen como testigos de antaño al final de la calle Conde de Toreno, Plaza Jacinto Benavente, Avenida Real y Ejido Quintín. Nadie podía pensar, que de este núcleo esparcido de pequeñas y labriegas casas y caserones iba a surgir la parroquia de Jesús Divino Obrero. En la década e 1950 comienzan a edificarse, sobre los labrantíos de El Ejido, algunas viviendas, ya residenciales. No están sometidas a planes de urbanización y surgen de forma anárquica. Entre ellas el núcleo urbano de las Casas de la Fundición. Pero en esta misma década se produce el gran crecimiento de población y de edificaciones, que dará origen a la parroquia. Es la creación de organizadas Cooperativas de Viviendas, que partiendo de la iniciativa privada van llenando el espacio parroquial de viviendas de planta y piso, adosadas apretadamente unas a otras. Un pequeño huerto en la parte posterior cierra el espacio vital familiar. Las Cooperativas, regidas por sus juntas Rectoras, que impulsaron la construcción del Barrio, fueron: "Virgen del Pilar", "San Carlos Borromeo", "Pedro Fernández Valladares", "Jesús Divino Obrero", "Poblado Vicente de la Fuente", "La Inmaculada"... El Barrio de El Ejido adquiere una imagen nacida de lo rural y que conservará sus encantos, cuando se convierta en zona urbano residencial. Las gentes, que vienen al Barrio, proceden, en gran parte, de zonas rurales de la Provincia, esparcidas por la depresión económica que azotó a nuestros campos u obligadas a dejar sus ancestros por la construcción del Pantano de Vegamián. Son gentes limpias, moralmente sanas, que arrastran con ellas su cultura tradicional rural y la mantendrán durante cierto tiempo, hasta que sean engullidas por la gran Ciudad. Junto a estos grupos o núcleos de residencia unifamiliar, surgen bloques de viviendas, colmenas que crecen aparatosamente, infectadas por la especulación del suelo y que ahogan el espacio y la estructura rural que imprimieron las cooperativas. Son bloques que han invadido el espacio vacío del Barrio. En el epicentro del Barrio de EL EJIDO se asentaban las tierras y los solares del Sr. Selva. Y sobre ellos se construirá la Iglesia de Jesús Divino Obrero, que aglutinará Cooperativas, Cofradías, viviendas, movimientos sociales y religiosos, cuando la Iglesia se convierta en Parroquia. Es tal su influencia socio-religiosa en la vida del Barrio, que el Barrio de EL EJIDO se conocerá ya como BARRIO DE JESÚS DIVINO OBRERO. El Obispo de León, D. Luis Almarcha Hernández, perpetuada su memoria, dando su nombre a la antigua Calle de Solares de Selva, como buen Obispo y sociólogo, barruntó, de inmediato, las necesidades religiosas de un barrio, formado también por personas excepcionalmente creyentes. Y su visión histórica se adelantó a los acontecimientos. Y así el día 22 de Febrero de 1962 decretó la erección de la nueva parroquia de Jesús Divino Obrero, de la siguiente forma: "Habiéndose formado en la Parte Este-Sur de la parroquia de San Juan de Regla de esta capital un núcleo de población importante debido a los grupos de viviendas construidas por las Cooperativas de La Inmaculada, Nuestra Señora del Pilar, Fernández Valladares y de Jesús Divino obrero, más otras existentes o construidas en la misma zona; Considerando que la extensión territorial de la actual parroquia de San Juan de Regla había hasta el año 1985 tres parroquias: la de la Catedral; la de San Pedro de los huertos; y la de San Salvador del Nido, que por ajustarse a una Real Cédula fueron reducidas a una sola, la de San Juan de Regla, en el arreglo parroquial preceptuado pon el Concordato anterior; Considerando que el actual Concordato deja libre a los Prelados para crear, conforme al Derecho Canónico, las parroquias que sean necesarias; Considerando, aparte de estas
razones históricas y de doctrina, que el aumento de almas en la Parroquia
de San Juan de Regla, supera en la actualidad no sólo al que tenía en
1895, sino el número de almas que exigía el caducado derecho; Considerando que el bien de las almas es superior a cualquier otra consideración y que el bien de las almas y el buen servicio religioso exige la creación de una nueva parroquial con la erección de un nuevo templo; Oídos los que en derecho deben ser oídos y en virtud de nuestras facultades ordinarias, según el capón 1427, venimos en dividir y desmembrar la parroquia de San Juan de Regla de esta Capital, creando en el territorio desmembrado una nueva parroquia con el nombre de parroquia de JESÚS DIVINO OBRERO, con la categoría de ascenso y derecho a un coadjutor, siendo sus límites los siguientes: Al Norte, calle de San Guillermo hasta el Barrio de El Ejido y continuando luego en línea recta desde el eje de esta calle de San Guillermo hasta el río Torio; al Sur, los actuales límites de la parroquia de San Juan de Regla con la Santa tina; al Este, el río Torio; y al Oeste, calle San Juan, desde su arranque por el Norte en la calle San Guillermo hasta el encuentro de la misma con la parroquia de Santa Ana, siendo límite de una y otra el eje de la mencionada calle de San Juan, de manera que todas las edificaciones al Oriente de esta calle pertenezcan a la parroquia de Jesús Divino Obrero y la de Poniente a la de San Juan de Regla. La dotación de la nueva Parroquia será la de la parroquia de San Martín de LANCARA, del Arciprestazgo de Luna, anegada totalmente por el pantano del río Luna, de conformidad con las facultades que nos han sido concedidas por el Rescripto de la Sda. Congregación del Concilio.
Dado en Nuestro Palacio Episcopal de León, sellado con el Mayor de Nuestras Armas y refrendado por Nuestro Canciller-Secretario, a veintidós días del mes de febrero, fiesta de la Cátedra de San Pedro en Antioquía, de mil novecientos sesenta y dos, Luis, OBISPO DE LEÓN" El Obispo Almarcha removió las altas esferas nacionales, aprovechó las leyes de protección estatal, aglutinó la iniciativa privada y emprendió la construcción del Templo. A1 beneficiarse de la ayuda del Estado, aceptó al Arquitecto del Ministerio de justicia, D. José María Vega que diseñó el Templo, contrató a la Empresa Dragados y Construcciones que realizó las obras y nombró Administrador al Sacerdote D. Maximiliano Pérez. Las obras se inician en la Primavera de 1962. El 19 de Enero de 1963, es nombrado Ecónomo D. Adolfo del Río González, pionero único al principio, y continuo pastor hasta hoy, que toma posesión del día 19 de Agosto del mismo año y celebra la primera misa en el templo desnudo e inacabado el día 15 de Septiembre, festividad de la Virgen del Camino. Tal vez este acto y esta fecha debieran de constituir el inicio de la larga e intemporal andadura parroquial. Las obras concluyen en 1964, aunque los actos religiosos no se interrumpieron desde el día 15 de Septiembre de 1963. El día 1 de julio de 1964, a las 8 de la tarde, coincidiendo con la Celebración del Congreso Eucarístico Nacional, el Obispo de Badajoz, leonés, bendijo el nuevo templo con asistencia de autoridades. Y al día siguiente, 2 de Julio de 1964, a las 10 de la mañana, el Obispo de León, D. Luis Almarcha Hernández INAUGURA SOLEMNEMENTE no sólo el edificio del templo, sino toda actividad religiosa. La Schola Canttorum del Seminario Mayor armonizó los actos y en la nueva Iglesia resonaron por primera vez, los cantos polifónicos, como presagio de una liturgia prolongada y comunitaria que caracterizaría en lo sucesivo a la parroquia. El acto de inauguración se convierte en "fiesta grande". El aire festivo invadió la barriada y se adornaron calles y casas, a la vez que varias calles se pavimentaron. El Obispo consagra tres altares, asiste el Ministro de justicia, Sr. Iturmendi, el Director General de Asuntos Eclesiásticos, el Comisario General de Protección Escolar y todas las autoridades de la Provincia y de la ciudad. Fueron padrinos de la consagración el Gobernador Civil D. Luis Ameijide y su esposa Dª. Purificación Montenegro. A1 acto de inauguración invita "la familia parroquial, el Colegio Menor Jesús Divino Obrero y las juntas Rectoras de las Cooperativas". El Obispo, ante la demanda de toda la Comunidad parroquial, bendice e inaugura también, como elementos integrantes de la parroquia, la gran barriada del Ejido, recorriendo las arterias que convergen en la plazoleta de la portada del Templo. Todos estos actos tuvieron lugar en el marco del Congreso Eucarístico Nacional, marco grandioso y memorable. La parroquia, recién bautizada, celebró, acto seguido, en el Colegio Jesús Divino Obrero, que el Obispo Almarcha acababa también de inaugurar y bendecir, un ágape familiar. A partir de esta fecha imborrable, 2 de julio de 1964, andaduras y periplos del espíritu, continúan y continuarán repitiéndose en el Templo y la Iglesia-Parroquia será el Centro donde converjan lo permanente de la Comunidad y las inquietudes del Barrio. |